Tiempo de alegría – Nelson Parra
La alegría se puede encontrar en aquellas pequeñas cosas que nos regala la vida. En una sonrisa, en un sabor olvidado, en un abrazo sincero, en una canción, en un reencuentro casual, en el sol que nos calienta en los días fríos, en un paseo por el bosque o la playa, en una taza de café recién hecho por la mañana o en el mensaje inesperado de un amigo que te pregunta cómo estás.
La literatura bíblica también tiene el poder de hacernos muy felices, y en particular la poesía bíblica de libros como los Salmos, Cantar de los cantares, proverbios, etc. Ellos cuentan con la capacidad de emocionarnos o hacernos reflexionar tocándonos primero el alma o el corazón. Dios es alegre y la alegría es un tema tan poderoso, tan universal, que podemos encontrar muchas historias bíblicas sobre la felicidad que Dios trajo a personajes de la biblia y que nos recuerdan esos pequeños momentos que tanto pueden llegar a llenar el alma.
Salmos 51:8-14 DHH94I 8 (10) Lléname de gozo y alegría; alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado. 9 (11) Aleja de tu vista mis pecados y borra todas mis maldades. 10 (12) Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y fiel! 11 (13) No me apartes de tu presencia ni me quites tu santo espíritu.